April 12, 2026
Cada verano, Alaska nos manda un visitante
Cada verano, el zarapito de pico recto abandona Alaska y vuela sin parar hasta el Humedal de Pullao, en Chiloé. Desde Refugia, lo vemos llegar.
En Chiloé, el paisaje está siempre en movimiento. Las mareas transforman la costa dos veces al día, la lluvia renueva el bosque templado y el mar interior crea refugios naturales donde la vida se despliega con fuerza. En medio de ese equilibrio entre agua, viento y vegetación, las aves forman parte esencial del archipiélago y convierten cada recorrido en una oportunidad para descubrir su riqueza natural.
En la actualidad, se han registrado cerca de 9.800 especies de aves en el mundo, presentes en una enorme diversidad de hábitats. En Chile, existen aproximadamente 600 especies, de las cuales 109 corresponden a aves marinas.
Chiloé reúne una variedad de ecosistemas que favorecen la presencia de numerosas especies de aves. Estas habitan distintos entornos del archipiélago, desde playas y zonas intermareales hasta árboles del bosque templado lluvioso, además de ríos, mares, esteros y ensenadas.
Según el World Wildlife Fund (WWF), en el mundo existen 827 ecorregiones, de las cuales solo 200 son consideradas prioritarias por su relevancia ecológica. Entre ellas se encuentra la ecorregión chilota, lo que convierte a Chiloé en un destino especialmente atractivo para los amantes de las aves.
Cuando hablamos de aves endémicas, nos referimos a especies que habitan exclusivamente en un territorio determinado. En Chile existen 11 especies de aves que se encuentran únicamente dentro del país.
En Chiloé es posible encontrar dos de ellas:
Choroy: Habitante de los bosques templados del sur de Chile, suele verse en grandes bandadas que llaman la atención por su carácter ruidoso y activo.
Golondrina de mar pincoya: Una de las últimas especies descubiertas en Chile. Pertenece a la familia Oceanitidae, conocidos como los “petreles de las tormentas del sur”. Su población se concentra en los mares interiores de Chiloé. Para alimentarse de pequeñas criaturas que viven en la superficie del agua, ha desarrollado la capacidad de “correr” sobre el mar abierto, con los pies sumergidos y las alas extendidas. Su danza sobre el agua recuerda a la mítica Pincoya.
Nuestra especialista en avistamiento de aves, Jessica Collao, ha trabajado durante 3 años en Chiloé y comparte algunas recomendaciones para disfrutar esta actividad y comprender mejor el entorno en que habitan las aves.
¿Cuáles son las recomendaciones al hacer Birdwatching en Chiloé?
En cuanto al entorno, se recomienda prestar especial atención al movimiento de las mareas. Durante la marea baja es más fácil encontrar especies como el zarapito de pico recto, un ave migratoria que acostumbra alimentarse de los gusanos presentes en la zona intermareal. También es común observar al pilpilén, diferentes tipos de gaviotas y, en sectores con vegetación más abundante, incluso al chucao.
Es importante recordar que todos los días hay dos mareas bajas y dos mareas altas, cuya frecuencia y duración están determinadas por el movimiento de la luna. Durante la luna llena y la luna nueva se producen las mareas más bajas y más altas del mes. Esta información puede revisarse en páginas como Tabla de mareas de Castro, donde aparece el horario exacto de las mareas según el día y el sector.
También se recomienda disfrutar de caminatas al finalizar la lluvia, momento en que aves pequeñas como el chercán, el cachudito y el fiofío salen en busca de alimento.
En relación con el equipamiento adecuado, independiente de la estación del año, Chiloé tiende a ser lluvioso durante todo el año. Por lo mismo, se recomienda usar zapatos y ropa impermeable y, en caso de realizar birdwatching en la orilla de playa del mar interior de Chiloé, botas de goma. En cuanto a la vestimenta, lo ideal es mimetizarse con el entorno utilizando tonos café, verdes o colores sobrios.
También se sugiere ser consciente del espacio que ocupamos, evitar conductas invasivas y no interrumpir el comportamiento natural de las aves, aplicando siempre técnicas de mínimo impacto.
Con respecto a las excursiones más apropiadas para realizar birdwatching, el kayak en la bahía Pullao permite observar de cerca los hábitos de las aves acuáticas y ofrece la oportunidad de acercarse a los flotadores de los cultivos de choritos, donde varias aves nidifican. Otra excursión recomendada por Jessica es la navegación en nuestra embarcación Williche. Durante el recorrido existe la posibilidad de avistar aves pelágicas como fardelas, salteadores, albatros y golondrinas de mar.
Chiloé reúne características singulares, como los notorios cambios de marea en el sector este del archipiélago. Debido a su condición de mar interior, se forman humedales intermareales de fácil acceso en vehículo.
La abundancia de alimento también favorece la presencia de aves. En la selva valdiviana, por ejemplo, encontramos frutos del bosque en grandes cantidades, como la murta, el calafate y la chaura, entre muchos otros.
Al ser una isla, también existen variaciones únicas de especies presentes en el sector continental, como la diuca de Chiloé y el rayadito de Chiloé.
Otra de las particularidades de este archipiélago son los encuentros con aves de la zona centro y sur de nuestro país, como la tenca o el pelícano, que visitan Chiloé atraídos por la gran disponibilidad de alimento. Asimismo, el archipiélago es hogar de múltiples aves migratorias, como el ya mencionado zarapito de pico recto.
Por último, en Chiloé también es posible observar varias aves características del sur de Chile, como el carpintero negro, el martín pescador, el chucao, el comesebo, el hued-hued del sur, el churrín del sur y la colilarga, entre muchas otras. Todo esto hace del archipiélago un lugar privilegiado para quienes buscan descubrir la riqueza natural del sur austral a través de la observación de aves.